Los sueños provienen de la actividad de la imaginación en estado inconsciente (o mejor subconsciente). También decimos que "soñamos despiertos" cuando nos dejamos sugestionar por la imaginación, pero en estado consciente.
Lo que impresiona de los sueños es su realismo en las sensaciones (sentimos frío, dolor, angustia, etc.), pero no en la lógica de las situaciones, que, puesto que no las controlamos, suelen ser caóticas, mezclándose unas cosas con otras sin orden ni lógica espacio-temporal.
Lo que tú te preguntas es si tus sueños suceden “realmente” en una dimensión distinta de nuestra realidad espacio-temporal. ¡No hay tal cosa!
Tus sueños tienen lugar en un espacio personal pero inmaterial que podemos llamar de varias formas, según la cultura y el contexto: psyque, karma, alma, áurea, mente, etc., pero que en realidad se trata de tu propia “energía vital”, donde se reproducen las imágenes como si se tratara de un decodificador de imágenes de la televisión. A continuación el cerebro se ocupa de ponerles “sonido” o “sensaciones reales”, tal como las escuchaste o sentiste, porque el cerebro sigue activo durante el sueño.
Se trata por tanto de una “ilusión” pasajera, causada por la emoción que provoca la visión de ciertas imágenes durante el estado de vigilia, que en su mayoría permanecen durante años, en realidad de por vida, en el subconsciente.
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